
Cantó 26 canciones de Luis Alberto Spinetta, seleccionadas especialmente para repasar toda su carrera. Esto pasó el domingo 29 de abril en Palermo, Buenos Aires. Hacía frío y era gratis.
A las 19:30hs. Pedro salió al escenario acompañado solo de su guitarra eléctrica para interpretar "Tema de Pototo" (Almendra), una canción de 1968 que ahora en voz de Aznar cobra un resignificado, porque ahora el amigo que ya no esta es "El Flaco", y hacia Él se dirigen los pensamientos cuando se escucha cantar: "Si es que sus sueños son luces en torno a ti, tu te das cuenta que él ya nunca ha de morir, nunca ha de morir". Al final de la canción algo quedó claro, todo iba a ser muy emotivo.
La celebración había comenzado y duraría dos horas, con un público sumido en inmaculado silencio y respetuoso, en concentración masiva, para asimilar colectivamente que la noticia de Luís es posta, nos dejó el 8 de febrero. "Elegí la palabra celebración en vez de tributo porque me pareció que esa palabra nos iba a sacar a todos de la tristeza y ayudar a celebrar el legado que Luis nos dejó para siempre", dijo Aznar cuando termino los siguientes dos temas en plan acústico, "Cantata de Puentes Amarillos" del disco Artaud (Pescado Rabioso) y "Perdonado (Niño condenado)" (Invisible).
Recién al tercer tema subió el primer músico invitado, el pianista Andrés Beeuwsaert, proveniente de la alta alcurnia musical, amigo y músico de Pedro, incluido por la Fundación Konex dentro de las 100 personalidades más destacadas en la música en los últimos 10 años.
Otro de los invitados fue Héctor "Pomo" Lorenzo, la historia misma del rock contada desde la banqueta del batero, quien trabajó con Luis en las formaciones de Invisible y Spinetta Jade.
El combo de invitados se completó con Roxana Amed, que brilló con su canto y vivió su gran noche al ser presentada como "una de las mejores voces que ha dado la Argentina", interpretando "Barro tal vez" y "Durazno sangrando", incluido también en el primer disco de la cantante, "Limbo" de 2004.
Las canciones que se escucharon fueron seleccionadas con el más puro sentimiento de afinidad y belleza, por un músico que admira a otro músico, que además fueron amigos y encima, son excepcionales, fuera de serie e irreemplazables, Spinetta y Aznar. Los que vieron y escucharon a Pedro Aznar durante dos horas aquel frío domingo porteño, asistieron a un doble concierto. Por un lado, la idea sobrenatural de haber asistido al último concierto del Flaco, porque a lo largo de 26 canciones su espíritu estuvo presente, Spinetta se respiraba en el aire con mucha emoción. Sus canciones fueron interpretadas con el ánimo y la humildad de invocarlo para que se hiciera presente. Pedro en ningún momento se subió a una canción para destacarse él mismo, acá no hubo show, acá hubo un concierto y el Flaco era el homenajeado. El concierto paralelo al que asistimos fue al de Pedro Aznar, por todo lo que tocó, brillante por su calidad para ejecutar la guitarra, el bajo y cantar. Desplegando con naturalidad el músculo y la inteligencia para recorrer estructuras musicales y melodías hiper-complejas. Hasta se permitió bromear, mientras se tomaba el tiempo necesario para afinar las cuerdas, que preferiría cortarse los dedos antes que tocar con la guitarra desafinada su versión de "Barro Tal Vez" a duo con Roxana Amed.
Esta es la lista de temas que se escucharon esa noche, 26 gemas del sagrado legado cultural musical que un artista de la talla de Spinetta pudo componer, y como solo Pedro Aznar pudo interpretar. Ahora y para siempre.
Tema de pototo
Cantata de los puentes amarillos
Perdonado (niño condenado)
Kamikaze
No te busques ya en el umbral
Dulce 3 nocturno
Todas las hojas son del viento
Resumen Porteño
Figuración
Serpiente, viaja por la sal
Los libros dela buena memoria
Cementerio Club
Sexo
Blues de Cris
Lenny BLues
El anillo del capitan Beto
Barro tal vez
Durazno sangrando
¿No ves que ya no somos chiquitos?
Alas de la mañana
Todos estos años de gente
Que ves el cielo
Seguir viviendo sin tu amor
Quedándote o yéndote
Muchacha ojos de papel
Ella también
Nota: Eduardo Quintana
Foto: Télam